Chía + copos de avena
Plátano maduro
Leche vegetal o animal
Cacao puro
Mantequilla de cacahuete
Un toque de sal
Yogur griego cremoso
Dátiles para endulzar
Para preparar este banoffee de chía y avena empieza con un vasito o tarrito de cristal, el que más te guste. Echa dentro un par de cucharadas de semillas de chía y unas tres de copos de avena. Pela un plátano y córtalo en rodajitas, que irán directas al vaso. Después cubre todo con un poco de leche y remueve un poco para que se mezcle bien. Ahora toca lo más fácil: dejarlo en la nevera toda la noche. Así la avena se pondrá tierna y la chía hará su magia, quedando con esa textura cremosa tan rica.
A la mañana siguiente, prepara la crema que va a darle el toque especial. En la batidora pon cinco dátiles (sin hueso), un par de cucharadas de mantequilla de cacahuete, un chorrito de leche y una pizquita de sal. Bátelo todo hasta que quede suave y con pinta de caramelo saludable.
Ya solo falta montar tu desayuno. Saca el vasito de la nevera, añade por encima la crema de dátiles y cacahuete, y luego cúbrelo con un poco de yogur griego. Para rematar, espolvorea un poco de cacao y decora con unas nueces pecanas. ¡Y listo! Tendrás un desayuno o postre sano, lleno de energía y con un sabor increíble.