2 tazas de leche de coco
Una pizca de cardamomo
5 clavos
1 cucharada de cúrcuma y pimienta
1 cucharadita de aceite de coco
1 cucharada de canela
1 cucharada de jenjibre
Vierte dos tazas de leche de coco en un cazo y caliéntala a fuego medio, sin dejar que llegue a hervir.
Añade una pizca de cardamomo y cinco clavos enteros. Incorpora una cucharada de cúrcuma junto con una pizca de pimienta negra para potenciar su absorción. Agrega también una cucharadita de aceite de coco, una cucharada de canela y una de jengibre.
Remueve con una cuchara de madera hasta que todos los ingredientes estén bien integrados y la mezcla desprenda un aroma cálido y reconfortante.
Retira del fuego y deja reposar durante un minuto y medio para que las especias infundan por completo.
Cuela la bebida para retirar los clavos y posibles restos sólidos, y sirve caliente.
Perfecta para disfrutar en un momento de calma o como parte de tu rutina de bienestar.